La multiplicidad de pequeñas y medianas empresas es cada vez mayor, pues con los actuales medios de comunicación y las redes sociales, hoy, un emprendimiento puede ser llevado a cabo sin mayores inconvenientes, al menos, en sus inicios. Sin embargo, la diferenciación es clave en los negocios: cuanto más se diferencia de la competencia, más probabilidades de éxito habrá.
Por ello, la inteligencia es fundamental. Una acción muy común es la rebaja de precios ante la competencia, estrategia que da resultados según las circunstancias. Al mismo tiempo, se ofrecen promociones y descuentos. Si bien son decisiones correctas, lo importante es conservar la lealtad del cliente y brindar la mayor atención a quienes hoy forman parte de la compañía.
Parte de la diferenciación también se basa en el concepto de que no siempre se debe generar ventas y ganancias. También, implementar una política de precios que se fundamente en el precio objetivo.
Por último, hoy la comunicación hace a la diferenciación, por ello se debe integrar la comunicación a las estrategias de marketing.
En definitiva, el cliente dispone de necesidades y reclamos. Lo más distintivo de una empresa es, sencillamente, conocer al cliente y responder por él.