El inicio de todo negocio se limita, sólo en el comienzo, a una ciudad o a una región. Con el tiempo, si evoluciona y crece se expande a demás mercados, pero luego si todo avanza favorablemente, el próximo paso será salir a captar mercados internacionales. Idéntica situación se puede dar en tiempos de crisis, cuando el mercado interno no consume y se debe salir en busca del consumo externo.
Pues entonces, surge el principal interrogante: ¿Es tan difícil exportar?¿Hay que ser una gran compañía?¿Se puede salir del país y lograr incrementar la facturación?
Pues bien, en ningún caso –por lo general- un negocio no puede cruzar las fronteras, salvo se trate de un producto y/o servicio muy local. Caso contrario, todo es posible, por ello es necesario tener en cuenta las primeras recomendaciones:
Analizar vuestro mercado, vuestros productos y su posicionamiento en el mercado interno.
Luego, analizar su potencial en los mercados internacionales.
Investigar si hay competencia, cómo es, qué tan grande es y qué valor agregado se puede adicionar.
Crear un plan de negocios y evaluar los costos, riesgos y posibilidades.
Luego, reunirse con asesores en comercio internacional para definir el plan de acción.
Estos son sólo los primeros pasos a seguir para comenzar a analizar qué posibilidades existen de cruzar la frontera. De hacerlo, os aguarda un gran negocio.




