
Hacer referencia sobre las ideas es hablar de interminables conceptos acerca de qué es una idea, cómo se la concibe, cómo se la lleva a cabo, cómo nace o bien cómo culmina antes de transformarse en un atractivo negocio a futuro. Lo cierto es que toda pyme no ha nacido de una idea excelente o única en el universo, como suele creerse, sino de una idea innovadora, quizá novedosa o quizá antigua, pero con un valor agregado o una nueva prestación que, hasta ese momento, no disponía.
Es por ello que una idea podrá ser “algo nuevo o novedoso” pero en la mayor parte de los casos es “una idea ya creada y con nuevas prestaciones”. Casos en el mundo son infinitos, pero muchos de ellos apenas logran abandonar la etapa inicial.
Una vez que la idea es conceptualizada, corresponde pues intentar que esa idea sea un posible y potencial negocio, caso contrario carecerá de valor. Pues bien, si esa idea es factible de rentabilizarla, entonces el paso siguiente será ordenarla en el denominado Plan de Negocios, una simple guía sobre el nombre de la marca, idea o producto, sus características, sus debilidades, sus virtudes, su potencial, su competencia, su viabilidad en el mercado, entre otras cuestiones.
Como se ve, el concepto de idea es extenso, pero su nacimiento, uno solo: la creatividad.

