Días atrás, con motivo del inicio del año nos hemos reunido con algunos colegas con quienes adeudábamos algunos proyectos de negocios que siempre habían quedado inconclusos. De hecho, desde la última vez ya habían transcurrido más de 10 meses, con lo cual el tiempo fue lo suficiente para retomar desde cero vuestras ideas.
Y para ello, los tres emprendedores reunidos, pusimos en práctica la “tormenta de ideas” o “brainstorming”, una de las más reconocidas herramientas en los departamentos creativos, en las empresas y en la publicidad.
Entre las ideas ya comentadas meses atrás, más los nuevos aportes del momento y más el resultado del reciente brainstorming podremos retomar el camino de la creatividad para dar forma a un proyecto siempre inconcluso.
¿Pues bien, cuál es la diferencia entre la actual lluvia de ideas con la anterior?
En la primera ocasión siempre habían quedado inconclusos los encuentros. Ahora, el tiempo relajó las ideas, amplió el espectro y las libertades de pensamientos, permitieron mayor creatividad y, en definitiva, se logró dar formar a la idea buscada.
Por ello, cuando una idea no surge o cuando no se pueden cerrar proyectos, un espacio en el tiempo suele ser una gran ayuda.




