Siempre que se ha ce referencia a la estrategia de fidelizar, se toma en cuenta a la empresa en relación a sus clientes y proveedores. Pero también es posible fidelizar puertas adentro, es decir, emprender acciones destinadas a fortalecer la relación con los empleados y el círculo íntimo de la empresa.
Dos meses atrás, ante de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, una pequeña y mediana empresa dedicada a los servicios y asesoramiento había decidido fortalecer sus circuitos internos, la relación con los empleados y gerentes y a su vez entre ellos e iniciar una nueva etapa aprovechando el inicio del año 2011.
Pues bien, la solución –y vale como ejemplo- fue la siguiente:
En primer lugar, regenerar los vínculos entre los distintos departamentos de la empresa: Marketing, Ventas, Recursos Humanos y Producción.
Entre ellos, se generaron trabajos en equipos, objetivos conjuntos, premios por objetivos e intercambio de personal entre áreas.
También se realizaron jornadas recreativas con todos los empleados, se concretaron encuentros fuera del horario laboral y una jornada organizada por la empresa.
A su vez, la pyme –con visión de crecimiento en el corto plazo- comunicó sus planes a futuro con dependencia casi total de lo empleados.
El resultado fue óptimo. Mayor conocimiento entre empleados, mayor confianza, conocimiento de tareas conjuntas, mayor sentido de pertenencia, y mayor preparación para los nuevos objetivos.




