Hemos definido recientemente los casos en que las pequeñas y medianas empresas arriban al éxito luego de sufrir fracasos en el negocio. Si bien cada emprendimiento conlleva una característica única, es un común denominador el riesgo de no lograr concretar un proyecto. Sin embargo, las causas son mucho más que económicas.
Y para graficar el tema, volvemos a mencionar una vez más la estadística más severa: de 10 empresas, sólo 5 logran sobrevivir al año o año y medio de vida, y de esos 5, apenas 1 cumple los diez años. Como se ve, los índices son negativos, pero las causas en su mayoría nada tienen que ver con el dinero.
El primer indico de fracaso, que puede ser advertido antes de tiempo, es la inexperiencia en el sector o rubro del negocio. Muchos inician un emprendimiento por una oportunidad de negocio pero no por conocerlo detenidamente. Ello conlleva a un error grave: equivocaciones mínimas que causan desastres mayores. Conocer qué actividad desarrollará la pyme es un valor agregado.
También puede ocurrir que no se cuenta con estrategias previas, un plan de negocios o una idea de orden para evolucionar o cumplir objetivos. Saber de ello es requisito obligatorio, y si bien no es necesario ser un experto, los conocimientos será de gran ayuda para la evolución del negocio.




