Cuando se habla se ahorrar presupuesto en una empresa, se pueden recurrir a varias estrategias, más aún en grandes estructuras, donde la capacidad para aplicar políticas de reducción de costos es mucho mayor. Sin embargo y aunque en muy pocas ocasiones se lo toma en cuenta, el ahorro diario es fundamental para la economía de la empresa.
El trabajo diario de oficina dentro de la pyme es uno de los puntos de fuga de dinero más habituales. Los insumos de oficina, los gastos propios dentro de ella formar parte del dinero que, mes a mes, representa un porcentaje considerable de egresos. Por ejemplo, los cartuchos de impresora, los servicios técnicos de la PC, la compra de papel para imprimir más elementos de escritorio, entre otros. Todo ello puede ser reducido con políticas de conducta, como por ejemplo mantener un servicio técnica de los ordenadores para evitar caer en graves problemas por falta de mantenimiento –la previsión es una reducción de gastos-, el uso racional y el reciclado de elementos de oficina y la conciencia personal en cada empleado de no derrochar recursos.
Este tipo de ahorro, considerado mínimo, multiplicado por las horas de trabajo, por día y por mes representa un gran ahorro. Sólo es necesario realizar un inventario y aplicarlo durante un tiempo. Los resultados serán notables.


