Para no ampliar los conceptos, cuando se hace referencia al crecimiento de una compañía básicamente se habla de la generación de más clientes y más ventas, el camino directo hacia los resultados positivos. A continuación, os acerco algunas recomendaciones para orientar las ideas y los resultados hacia fines más específicos, es decir, hacia un crecimiento concreto del negocio.
Así se trata de una gran empresa, de una pyme, de un emprendimiento o de un negocio familiar, las recomendaciones valen para todos ellos.
En primer lugar, la atención al cliente debe ser un requisito único y que no admite errores, pues un buen trato al cliente, una rápida respuesta ante un problema y la fugaz solución de errores son determinantes para captar el agrado del cliente. Ofrecer una rápida comunicación y un trato realmente personalizado aporta un valor agregado que muchas pymes no logran conformar.
En aquellas empresas en que los clientes conforman el trato habitual con los empleados, es clave capacitarlos para ello.
La fidelización es otra estrategia que aporta excelentes resultados. Lo esencial para una empresa no es que el cliente compre y se retire, sino que el negocio es que vuelva a comprar, por ello es importante ofrecer promociones, descuentos y ofertas especiales para que las ventas se multipliquen con los mismos clientes. Éstos, luego, seguramente aportarán nuevos clientes.