Hace ya dos años que los usuarios de las redes sociales asistimos al nacimiento de un nuevo concepto: el f-commerce.
Experiencias de compra online y tiendas sociales pioneras en Facebook como la aerolínea estadounidense Delta. Ambas con el propósito de reciclar los “like” de sus fans en adquisiciones de sus productos.
Con la experiencia positiva de tiendas como GAP, las expectativas para 2011 eran más que optimistas. Sin embargo, lo cierto es que el fenómeno del f-commerce no acaba de encontrar suficientes usuarios. Y, a pesar de que las previsiones indican que en 2015 el mercado global del social commerce alcanzará los 30.000 millones de dólares, es más que posible que el f-commerce no alcance cotas muy altas…
De hecho, el 89% de los usuarios aún no ha adquirido ningún producto a través de Facebook y el 44% ni siquiera tiene intención de hacerlo. Además, sólo un 8% de las marcas que disponen de página en Facebook permiten realizar transacciones a través de la red social.
Entre las principales dificultades con las que se topa el f-commerce, rencontramos la falta de control del usuario en una red bastante voluble en cuanto a políticas de privacidad.
Fuente: Social Media Influence