
España es uno de los países de Europa que sufre más de la cuenta. La explosión de la crisis financiera fue determinante en varias naciones, primero, porque potenció la débil situación económica de cada país y, segundo, porque postergó hasta hoy la recuperación económica. Es así que en Davos, el jefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero aseguró la importancia del euro pues “nadie debe salirse de él”.
Para Zapatero, la moneda única fue y es la herramienta principal para sostener la economía ante la crisis financiera que para el país resta tiempo poder superar. Sobre esto, el Mandatario aseguró que “nadie va a salirse del euro, ni de la Unión Europea, pues justo al contrario, va a seguir ampliándose”. Además, resaltó la importancia de trabajar para lograr una mayor ayuda y trabajos de apoyo entre los países.
Las consecuencias de la crisis financiera global fueron suficientes para recibir el apoyo de Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, quien respaldó la idea del Jefe de Gobierno español de incrementar la supervisión de los mercados financieros mundiales. Fue ese preciso error que permitió, en la era moderna, sufrir una de las más graves crisis. El libre mercado y el capitalismo salvaje, en ciertas ocasiones, necesitan de un agudo control.