En el artículo anterior hemos descripto una de las principales fuentes de financiamiento para todo emprendedor o una pequeña y mediana empresa que necesita invertir para poder crecer más. Los ahorros personales, la asistencia de un familiar o un amigo o un pequeño crédito personal. Pues bien, ahora es el turno de los bienes propios, los inversores ángeles o los créditos de los proveedores.
Bienes propios
Los bienes propios no son otros que aquellos bienes que disponemos como capital propio. Por ejemplo, puede ser un coche, un producto de lujo o hasta una propiedad. Al ser un bien propio puede ser vendido y con ese dinero financiar vuestro proyecto o destinarlo a una inversión en la empresa.
Inversores Ángeles
Los “inversores ángeles” son aquellas personas que disponen de un capital listo para ser destinado a proyectos o ideas atractivas o rentables. Luego de conocer el proyecto o analizar el plan de negocios, el inversor ángel provee su dinero o financiación a cambio de condiciones varias, como rentabilidad a futuro, cuota de participación o intereses. ¿Dónde se encuentran? En comunidades de inversores, en foros o redes sociales, entidades, etc.
Crédito de proveedores
Es una modalidad de financiación menos usual que las demás, pero es, en definitiva, una alternativa más. Consiste en que los proveedores de vuestro negocio os facilitan mercadería o financiación a cambio de cláusulas determinadas entre ambas partes.