La recuperación española se está produciendo muy lentamente, el crecimiento del PIB de este mes fue insuficiente (sólo un 0.3%), además el consumo y el IPC no acaban de dar buenos resultados. Además la escasez de crédito agrava el problema. Con todos estos factores no resulta sorprendente que la creación de empresas no haya sido tan baja desde 2003.
La cosa no tiene buena pinta teniendo en cuenta que en abril de 2010, uno de los peores años de la crisis, había 22.051 empresas más que ahora. Desde el 2008 han desaparecido casi 200.000 compañías, en su mayoría pymes (con una media de empleados de entre 10 y 50). Por sectores el más afectado ha sido la construcción, el industrial y los servicios (la mayoría de veces dependientes de los dos primeros para sobrevivir).
Fuente: Cinco Días