
La palabra lo dice todo. Competitividad. Es una de las claves para que toda pequeña y mediana empresa logre avanzar en una crítica economía tanto local como internacional. Y cuando ello ocurre, las más afectadas son las pymes que no cuentan con numerosas alternativas para superar la crisis.
Sin embargo, aún en el mayor período de crisis toda empresa puede aplicar determinadas medidas y estrategias para no perder competitividad y participar activamente en el mercado.
Si bien las finanzas globales atraviesan una era de grandes cambios, la economía local no goza de mayor salud, pues la globalización ha acentuado la dependencia de las economías nacionales del contexto internacional. Una estrategia a emplear es anunciar un proceso de renegociación con los proveedores para potenciar aún más los recursos económicos de la empresa. Además, conservar la competitividad también proveerá una ventaja: si parte de la competencia desaparece a raíz de la crisis, vuestra empresa adquirirá mayor participación de mercado. Para ello, claro está, habrá que estar preparados.
Por último, será vital luego de renegociar contratos con proveedores y prevenirse ante la competencia, adaptar el modelo de negocios a las actuales condiciones, por ello, ser flexibles ante los inminentes cambios constituirá un valor agregado.