El mercado laboral hace tiempo que ya transita nuevos caminos que se diferencian abruptamente del escenario laboral en décadas pasadas. Tiempo atrás, la persona que ingresaba a una empresa podría trabajar allí durante gran parte de su vida, pues ese era el modelo laboral de largo plazo, con compañías que nacían y luego se extendían a lo largo del tiempo.
En épocas modernas, las multinacionales y las empresas aplican otro sistema. Dado que las crisis financieras son más frecuentes, los empleos hoy no se extienden demasiado en el tiempo, y así comenzó a crecer el emprendedorismo, es decir, los emprendedores que han decidido comenzar a trabajar por su cuenta.
Si es mejor o peor es un debate que analizaremos en otra oportunidad, lo interesante es que los emprendimientos de hoy serán las pymes del mañana, con capacidad tanto como para fracasar o lograr el éxito y la libertad financiera.
Generar un trabajo por cuenta propia demandará mucho esfuerzo, poco tiempo, una gran capacidad para soportar presiones y extensas jornadas pero, a cambio, la posibilidad de generar ganancias sin límite. Una idea, una inversión, la vocación o la participación en oportunidades de negocios varios aportarán a la chance de transformarse en un emprendedor.
Seguramente el objetivo será muy complicado, pero es una alternativa concreta ante la crisis del empleo en el país y en el mundo.