Dentro del mundo del comercio, existen varias frases hechas que nadie ha logrado desmentir. Una de ellas es la que asegura que “el cliente siempre tiene la razón”. Sin embargo, pese a que representa una gran verdad, existen casos en que un cliente no siempre tiene la razón en todo. Aquí, entonces, algunas recomendaciones.
En la venta de productos y servicios es muy común que se produzcan las quejas de los clientes. En algunos casos, esas quejas superan lo formal y se transforman en momentos muy inoportunos para los empleados, el jefe y la compañía misma. Por ello, vale recordar que no siempre los clientes se encuentran en la razón.
Cuando un cliente se comporta de manera grosera o fuera de lugar con un empleado, un jefe o un director de una pyme no debe permitir que eso ocurra. Ante ello, vale recordar que un cliente no hace a la fortuna de la empresa. A veces, es mejor no contar con un cliente desubicado a cambio de sufrir malos momentos.
Como director de la empresa, o bien se intercede para lograr una relación de respeto o, en cambio, se concede el poder a los empleados para que tomen decisiones en el momento. No es conveniente como empleador permitir que el cliente maltrate a sus empleados.